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Personas excepcionales: dislexia en la edad adulta

Tenemos el placer de anunciaros que, debido a la multitud de peticiones recibidas, el próximo 22 de febrero celebraremos el evento “Personas excepcionales: la dislexia en la edad adulta”.

Es un evento gratuito pensado para que las personas mayores de edad, que tengan dislexia, puedan conectar, hacer oír y hacernos escuchar sus experiencias, sus dificultades en el día a día de sus estudios o su trabajo, compartir sus historias y sus consejos, sus éxitos y sus frustraciones.

Empezaremos con una mesa redonda moderada por Sandra Huertas de la Universidad Comillas donde escucharemos las historias y consejos de disléxicos que han superado las dificultades de la etapa escolar, cada uno a su manera. Al final de la mesa redonda se abrirá un turno de preguntas. Después,  tendremos la oportunidad de conversar de manera informal y hacer un poco de ‘networking’ así como concretar iniciativas para futuras convocatorias y campañas.

Desde las asociaciones queremos que sepáis que a vosotros también os escuchamos y por eso os animamos a venir y a compartir con todos nosotros.

INSCRIPCIÓN EN ESTE ENLACE

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Guía breve a la dislexia de la Universidad Complutense de Madrid

Queremos dar la enhorabuena a la Universidad Complutense de Madrid por haber publicado esta breve guía a la dislexia para sus profesores. Muchísimas gracias a los autores por su trabajo en esta herramienta tan importante para los profesores.

Descarga la guía en este enlace

Entrevista con Eduardo Baviera

Queremos dar nuestro más sinceros agradecimientos a Eduardo Baviera por compartir con nosotros sus experiencias de ser disléxico en este entrevista. Eduardo es un ejemplo de como la dislexia sí presenta dificultades pero que se pueden superar con mucho esfuerzo, apoyo  humor y, tal como dice Eduardo, aceptación: «Realmente la superas cuando la aceptas.»

Eduardo Baviera nació en Valencia hace 51 años y es padre de 4 hijos. Estudio ciencias económicas y es máster en asesoría fiscal por el Instituto de Empresa, donde fue profesor de análisis de balances durante 3 años.

Junto con su hermano, Julio, fundó “Clínica Baviera” que en la actualidad cuenta con más de 80 clínicas de oftalmología presente en 3 países (España, Alemania e Italia). Participa en el desarrollo de otras empresas y es autor de 2 libros (“Ideas que Funcionan” y “Lo que aprendí en mis clases de yoga”)

A los 10 años le dijeron que era disléxico.

¿Que tipo de limitaciones tenías debido a tu dislexia?

Tenía dificultades de lectura y escritura, así como mala orientación.

También tenía dificultad para distinguir entre la derecha y la izquierda (hasta que no tuve 20 años no podía diferenciar).

Además soy zurdo y durante unos veranos mi abuelo me ayudo a ser diestro (antes se intentaba) pero no fue posible. Al poco tiempo un psicólogo nos dijo que eso era contraproducente.

La falta de coordinación y orientación junto con los pies planos hacía que de pequeño no se me dieran bien los deportes.

Aprender otros idiomas (en mi caso el ingles) también te cuesta más que al resto de personas

¿Cuándo fuiste consciente que eras disléxico?

Fue con 10 años cuando mis padres me llevaron a un gabinete de psicología, me hicieron unas pruebas y nos dijeron que era bastante disléxico. Fue un momento que no olvidare, esa palabra nunca la había oído antes pero conseguía explicar muchas cosas que me pasaban y me hacia la vida más difícil que a los demás. También me dijeron que mi grado de “zurdera” era muy elevado y que no intentara ser diestro porque me provocaría mayor confusión. Estuve yendo durante un tiempo a hacer ejercicios para mejorar.

Aprendí a leer, pero no conseguía leer en público y entender lo que estaba leyendo al mismo tiempo. Le dije al profesor que si quería que entendiera lo que estaba leyendo me dejara hacerlo a mi aire, y él no me entendía. Dependiendo del tipo de texto leo deprisa o rápido y suelo saltar de párrafo o leo dos veces el mismo párrafo. También suelo necesitar una pausa para asimilar y pensar sobre lo que estoy leyendo. Leo despacio.

Recuerdo que un día iba por la calle paseando con mi padre y le dije: Papa, que nombre mas raro el de ese Banco; “Banco Español de Cerdito”. Y le entró una carcajada… y me dijo que no!, que es “Crédito” y no “Cerdito”.

Mi padre se lo tomaba a broma, me decía: “ya está aquí el disléxico”, y por un lado me molestaba, pero por otro me tranquilizaba porque yo pensaba que si él no le daba excesiva importancia no sería muy grave. Un día después de ayudarme a hacer los deberes me dijo: hijo no te preocupes demasiado, se te dan muy bien las matemáticas y te ganas a la gente y eso es mucho más útil para la vida que saber distinguir entre la “b” y la “v”. Mi padre explicaba muy bien las cosas.

 

¿Influyo en tu infancia y juventud la dislexia?

Todo nos influye de alguna manera, me di cuenta de que para conseguir ciertas cosas tenía que practicar mucho más. Aprendí a tolerar la frustración y aceptar ciertas limitaciones. Y creo que todo ello me ayudo a mejorar ciertos rasgos de mi carácter (observador, autodidacta, metódico y optimista). Aprecias los logros mucho más que los demás porque te cuestan más.

La dislexia te hace desarrollar más la imaginación dado que al no llevar el ritmo de los demás exploras los caminos a tu aire. Tu velocidad es diferente, muchas veces más lento pero otras en cambio encuentras atajos y vuelas.

Aprendes muchos trucos para progresar. Uno de ellos es la anticipación y la preparación. Recuerdo que cuando era joven fui bastante bueno al Squash (por fin destacaba en algo). Años antes entrene mucho al tenis y al frontón pero era “flojete”. Pero de pronto me di cuenta que esos entrenamientos de raqueta me sirvieron para un deporte que desde el principio se me daba bien (el squash). Y empecé a practicar todos los días. Algunos días iba yo solo a entrenar y perfeccionar cada golpe milimétricamente. Cada vez me salían mejor los golpes y eso hacia que cuando estaba jugando la mente la tenía más despejada y las decisiones eran mejores. Intentaba situarme siempre en el cetro de la pista y mis rivales tenían que correr más. Y cuando te falta oxigeno no piensas bien y no tomas buenas decisiones (eso también lo aprendí practicando yoga, otra de mis pasiones). También se me daba bien el ajedrez en el que la anticipación y dominio del centro también es clave. Todos tenemos habilidades para ciertas cosas, es cuestión de buscar, encontrar y practicar.

La dislexia te provoca cierta timidez porque cuando tienes que leer en público lo pasas fatal y a veces tratas de huir que siempre es un error.

 

¿Puedes contarnos algunas anécdotas?

Tengo muchas. Me acuerdo que cuando era pequeño tenía ir los sábados al colegio a clases de recuperación, sobre todo para reforzar la asignatura de “Lengua”, mi bestia negra. Le dije a mi profesor que quien invento la diferencia entre la “v” y la “b” era una mala persona. Muchos otros conceptos que para mí eran inútiles (sujeto, predicado, objeto directo…etc). Fueron tiempo de confusión.

Pensaba que los libros y yo no éramos buenas compañía. Me jactaba con mi hermano que con 16 años nunca había leído, trataba de ser rebelde. Pero curiosamente con el paso de los años de forma natural me empezó a gustar la lectura y en la actualidad es un gran hobbieque tengo y me encanta escribir, he escrito dos libros.

Todas estas dificultades hacían que fuera mas prevenido y trataba de anticiparme. Recuerdo que cuando fui a estudiar un Master que era muy exigente me compre varios libros y los estudie antes de empezar, eso me ayudo mucho.

También me costo sacar el carnet de conducir porque aunque conducía muy bien me costaba diferenciar entre la derecha y la izquierda y claro cuando el examinador me decía “gire a la derecha” fallaba. Lo saque a la tercera. Un truco que utilizaba es llevar algún distintivo en la ropa o en el cuerpo que me ayudara a distinguir izquierda/derecha.

Cuando empecé mis clases de yoga le dije a mi profesor que tenía ciertas dificultades de orientación y que me costaría algo más que a los demás. Y mi sorpresa fue que me dijo que en el yoga nunca se compara con otros, cada cual tiene su camino, pensé que ese planteamiento habría sido muy bueno para la etapa escolar. ¿Por qué todos tenemos que aprender al mismo ritmo?

Otro momento revelador es cuando vi película “Forrest Gump”, nunca lo olvidare. Como recordareis es la historia de una persona que tiene dificultades en el colegio, pero a base de perseverar consigue muchos logros. Me ayudó mucho a reforzar mi autoestima y ser mas valiente ante la vida.

¿Como la superaste?

Nunca se supera totalmente pero con el paso de los años las dificultades son menos molestas porque aprendes a usar trucos y adaptarte. El periodo más difícil es cuando tienes que aprender a leer y a escribir. Además, los correctores ortográficos te ayudan mucho a disimular tu dificultad.

Realmente la superas cuando la aceptas.

¿Crees que la dislexia influye en el destino de la persona?

La dislexia tiene algunas ventajas porque como tiendes a simplificar las cosas para entenderlas, poco a poco adquieres esa habilidad y gracias a ello comunicas y conectas mejor con las personas.

Leí que los disléxicos tenemos un pensamiento lateral que consististe en imaginar y buscar caminos de aprendizaje alternativos y creativos, normalmente soluciones mas sencillas y rápidas.

Además te ayuda a fortalecer la voluntad sobre todo en los primeros años en los que todo te cuesta un poco mas. Steve Jobs (que era disléxico) dijo que mas que un problema era una ventaja, quizás exagero un poco.

Que consejos daría a los padres que tiene hijos con dislexia?

Pues que hicieran como mi Padre, que en lugar de dramatizar se lo tomen como algo gracioso y de poca importancia. Que ser diferente no es ser peor y que es cuestión de paciencia porque  cada uno tenemos nuestro ritmo. Con la dislexia el tiempo siempre juega a favor.

Lo bueno es que hoy en día en muchos sistemas educativos ya se tiene en cuenta y no te penalizan si comentes faltas de ortografía.

Les diría que hablaran abiertamente con sus hijos y le contaran que personas disléxicas tiene vidas normales y maravillosas. Muchas personas destacadas también tuvieron dislexia ( entre otros, Jonh Kenedy, Agatha Cristie, Thomas Edison y Winston Churchil)

Pero sobre todo les recomendaría ver la película “Forrest Gump”.

 

Bachillerato a Distancia en Madrid

Desde Madrid con la Dislexia queremos ayudar e informar a los alumnos de Bachillerato para que sepan las opciones que tienen para poder acceder a la educación. Existe una modalidad a distancia en varios institutos públicos de Madrid. En dichos institutos no es necesario asistir a clases demandar presencial, teniendo tutorias y apoyo on line.

Como refuerzo adicional, el alumno puede ir a una academia, tener profesor particular en su casa e ir al instituto elegido únicamente a realizar los exámenes. El nivel de los estudios es lo que exige el Ministerio de Educación a cualquier centro. Es una modalidad que puede eliminar el estrés diario de asistir a un instituto donde pueden no entender las necesidades y ritmos de un estudiante con dislexia, como sucede en algunos casos.

Varios hijos de socios de Madrid con la Dislexia han optado a por este modalidad y actualmente estudian en varias universidades, cursando carreras como veterinaria, fisioterapia, magisterio o telecomunicaciones.

No dejéis que vuestros hijos no accedan a sus sueños.

Para más información sobre los centros que ofrecen los estudios a distancia, pincha en este enlace:

https://www.educa2.madrid.org/web/educaciondistancia

Si necesitás más información contactar con nosotros hola@madridconladislexia.org

El siguiente enlace tiene información a nivel nacional con enlaces a información de las distintas Comunidades donde se ofrece bachillerato a distancia.

https://infoeducacion.es/niveles-del-sistema-educativo-espana/bachillerato-a-distancia/

Adulto con dislexia: Inés Narvaez

Como ya sabemos, las personas con dislexia pueden llegar lejos en todos los ámbitos. Además de famosos actores como Keira Knightley y Mark Ruffalo (Hulk), hay laureados con el Premio Nobel como Carol Greider y Jacques Dubochet. Los Reyes de España también han reconocido con el premio Princesa de Asturias a Luz Rello y Richard Ford, también con dislexia.

Estamos rodeados de personas con dislexia que dejan una huella extraordinaria.  Hace unos meses entrevistamos a Antonio Palacios, químico y disléxico, un testimonio impresionante.
Hoy os traemos una entrevista con Inés Narváez, una joven artista que se dedica a las artes escénicas. Aquí nos cuenta su experiencia de vivir con la dislexia y nos da otro ejemplo más de determinación y superación.

¡Muchísimas gracias Inés!

¿Cuándo y cómo te diste cuenta que tenías dislexia?

Me di cuenta en el cole. Realmente, la palabra dislexia no llega a mi casa hasta que yo estoy en octavo más o menos, cuando un profesor se lo dice a mi madre. Hasta entonces a mí me someten a trescientos mil tests psicológicos que nadie entiende, pero mi inteligencia era más alta que la media. No aprendo a leer bien, mi madre echa horas como una santa conmigo, con una paciencia… pero claro,yo tampoco leía porque no quería, se me apelotonaba todo en la cabeza y aquello fue un horror. De hecho desarrollé una técnica depuradísima de hacerme pis en la cola de leer, del miedo de que me daban los gritos. Así que, octavo de EGB, 12 años… ya había repetido, había fracasado escolarmente, por lo cual nunca tuve un apoyo específico por ser disléxica.

¿Cómo fue tu experiencia en el colegio?

Complicada, pero supervivencia al final. No lo cambio. Gente maravillosa, amigos maravillosos, grandes dosis de frustración porque no entendía un montón de cosas. Fracaso: yo tenía la palabra fracaso encima de la cabeza, pero también me di cuenta de que si a mí me contaban las cosas y no las tenía que leer, si hacían dibujos, lo entendía muy bien con lo cual empecé a encontrar formas y maneras de hacer las cosas de distinta forma. Tenía, y tengo una alta comprensión de lo que leo, lo que es una paradoja. Cuando llego a leer, entiendo muy bien lo que leo y tengo mucha capacidad de deducción. Con todo esto la gente decidió que no quería estudiar. Asi fue.

¿Cuáles fueron las dificultades y/o ventajas debidas a la dislexia? 

Dificultades, muchas. Salir de la norma siempre es una dificultad. Gestionar la frustración es algo que todavía me cuesta. ¿Por qué ellos sí y yo no? Llegaba a los mismos sitios por otro lado, claramente mi desarrollo cognitivo iba por otro camino, ni mejor ni peor, diferente. Además hay que sumar la lateralidad cruzada, con la cual hasta espacialmente me sitúo “rarunamente” para la gente. Pero bueno, me he buscado bastante bien las mañas para hacer lo que al final quiero, que es en lo que estoy, la danza contemporánea y el teatro. El teatro me sigue constando más por el texto. Es algo que me gusta un mucho y me tienta, pero le tengo mucho respeto. Cada vez que alguien me presenta un texto… todavía sigo reacia. El cuerpo me está dando la posibilidad de expresarme. Además soy una disléxica que escribe mucho desde el cole, donde aprendía a escribir a mi manera. Cuando alguien lo leía, decía “no tiene mucho sentido”.

¿Y estas dificultades/ventajas seguían después del colegio? ¿Fuiste a  la universidad?

No voy a la universidad. Yo estudio hasta donde puedo y cuando ya no tengo más obligación, decido estudiar lo que siempre he querido y en el camino se me cruza la danza. Entro en el conservatorio y ahí sigue el aprendizaje: la derecha y la izquierda, espacialmente mi cuerpo aprende mucho más rápido de una manera que de otra; la gente tiene que hacer un ejercicio a lo mejor cuatro veces y yo trece; en clases de música me resulta muy difícil poder seguir un pentagrama, porque leer música es también leer. Cuando leo música y genero ritmos con varios miembros del cuerpo, por ejemplo, manos disociadas, pies disociados, ahí tengo grandes problemas. Han sido 6 ó 7 años de muchísimo trabajo psicomotriz sobre todo, que ya había trabajado en el cole con la gimnasia rítmica. Siempre he encontrado un refugio en el cuerpo, en moverme, contar desde el.

En el texto sigo encontrando muchos escollos. Cada vez que tengo que trabajar con uno, por pequeño que sea, tardo. Las primeras lecturas de guión son difíciles, pero me encuentro con un entorno bastante tranquilo donde me dan tiempos y respetan mucho la individualidad.

¿Crees que la dislexia te ha ayudado en tu vida laboral?

Creo que la dislexia me ayuda igual que me ayuda mi pelo, lo siento totalmente intrínseco en mí, es mío y claro que me ayuda porque yo pienso de una manera que me está encaminando a tomar decisiones , a hacer cosas y a aprender de mi forma , a expresar de un modo, y todo eso está repercutiendo para que avance. La dislexia me ayuda porque forma parte de mí. A estas alturas no lo veo un hándicap. Sí que hay ciertas cosas a las que me da mucho miedo enfrentarme todavía y necesito tiempo de preparación como dar una clase. Creo que les debo mucho a la gente que está aprendiendo y quiero hacerlo muy correctamente, y no errar, que no sientan que dudo, que no sientan que voy a la derecha cuando quiero irme a la izquierda.

¿Ves diferencias entre el sistema educativo de cuando estudiaste y el sistema de ahora? ¿Hay diferencias positivas con respecto a la dislexia?

Creo que sí. Enseguida se les encamina, se les da refuerzo, ya no es un estigma. Hay mucha más ayuda. También creo que a veces hay mucha confusión cuando disfrazan de dislexia lo que quizas sea maduración más lenta.

¿Cómo has podido compensar la dislexia? ¿Tuviste ayuda? ¿Había una persona en especial?

No, no tuve ayuda. Mi madre estaba muy pendiente y yo compensaba con ingenio. No había personas que me ayudaran a ello, la verdad. Primero porque se tardó mucho en saber qué era, y cuando ya se supo que tenía dislexia, ya estaba muy lejos de poder llegar a solventar de base. Me he tenido que buscar la vida para llegar a los sitios donde quería llegar con un aprendizaje espectacular que no cambio.

¿Tienes algún consejo para las personas con dislexia o para los padres de niños con dislexia?

Que no se agobien, que tengan paciencia, tranquilidad y que escuchen mucho su cuerpo y su cabeza, que vayan encontrando las maneras de hacer de cada uno y que no se estandaricen las formas de tratar la dislexia.

Los protocolos funcionan muy bien, pero también hay que ver las fortalezas de cada niño o cada persona, buscar su camino para aprender. En mi caso, el desbloqueo del cuerpo, el organizar mi vida a través de la danza y el ordenarme han hecho que mejore mi lectura y muchas capacidades. Hay que evitar lo global: la dislexia es así. Tantas formas de dislexia como niños que la tienen.