Dislexia o cómo aprender de forma diferente

*Este artículo ha salido en el ABC Digital en el siguiente enlace: http://www.abc.es/salud/habitos-vida-saludable/abci-dislexia-o-como-aprender-forma-diferente-201510262015_noticia.html

>>Albert Einstein, Thomas Edison, Leonardo Da Vinci o Walt Disney, han sido disléxicos.

Con tres años y medio, al comenzar con el aprendizaje de la lectura y la escritura, José Ignacio empezó a mostrar graves problemas para identificar las letras y los números de forma individual. Confundía las letras entre ellas y algunos números los escribía al revés. Por ejemplo al escribir el número 3 en lugar de iniciar el trazo desde la parte superior a la parte inferior, lo hacía al contrario y, en ocasiones, invertía tanto el trazo como el símbolo y escribía una E. «A los tres años, cuando los niños normalmente empiezan a aprender a leer identificando las letras con la inicial de un dibujo, yo no era capaz de identificar cada letra y cuando mis padres me ayudaban tratando de hacerme relacionar una letra (como la ‘i’) con un dibujo (el de una iglesia), yo mostraba muchos problemas y me equivocaba diciendo ‘la o’, o ‘la u’, y mis padres pensaban que estaba bromeando», afirma José Ignacio Hita , quien reconoce que la dislexia supuso un gran problema en su aprendizaje inicial del lenguaje escrito.

Según los datos del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte del informe que publico el REDIEE un 10 % de niños en edad escolar tiene dislexia. Del 40% de los alumnos de fracaso escolar, el 20% tiene dificultades de lectoescritura y dislexia, asegura Gloriana Hernanz, de la Asociación Madrid Con Dislexia. Se calcula que en España afecta a alrededor de 4.7 millones de personas (más del 10% de la población).

La dislexia es un problema neurológico que se traduce en una forma diferente de aprender por parte del disléxico. (Para leer el artículo completo….)

…Peor recuerdo tiene Gloriana de la dislexia de su hija. «Las dificultades de mi hija pasaron por diferentes etapas: en un principio no recordaba el nombre de sus compañeros, no sabía atarse los cordones de los zapatos o los botones, tardó mucho en hablar y cuando lo hizo su vocabulario era muy pobre. Posteriormente, cuando tuvo que aprender a leer lo hizo mucho más tarde que sus compañeros, su velocidad, ritmo y entonación estaban por debajo de los niveles propios de su edad. Su lectura era en espejo, de derecha a izquierda; leía el principio de la palabra y se inventaba el final; juntaba palabras, frases. Ello hacía que, dentro de un sistema educativo basado primordialmente en la lectoescritura, mi hija llevara un retraso importante con respecto a sus compañeros puesto que todas estas dificultades conllevaban una deficiente comprensión lectora».

En el caso de su hija sí observaron que la memoria a corto plazo así como las funciones ejecutivas estaban afectadas. «Aprenderse los días de la semana, los meses o estaciones resultaba misión imposible», recuerda. «Tenía disgrafía y disortografía, que hacía que fuese muy difícil entender su escritura». Y además, «también tenía discalculia, no conseguía aprenderse las tablas de multiplicar, operar correctamente y su poca comprensión lectora dificultaba muchísimo la comprensión de los enunciados de los problemas»…..(Seguir leyendo el artículo completo….)

 

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